Ahhh,
esa odiada pregunta de entrevista. Si le contara toda mi historia a un posible
empleador, me desecharía por demente peligrosa para sí y para terceros. O tal
vez se identificaría con mi historia y me amaría (sin contratarme, obvio).
Quién sabe.
De
chica, tenía grandes sueños. Quería lograr la cura contra el cáncer, ir a la luna,
ser espía de la CIA o, tal vez, ser la Presidente (nunca presidenta) de Naciones
Unidas. Como mínimo, quería ser una novelista famosa cual Victoria Holt o periodista
de investigación como Woodward y Bernstein.
La
mediocridad no estaba en mis planes. Me preparaba para el futuro yendo a clases
de ciencias los sábados (la pesadilla de mis padres, quienes se tenían que
despertar a las 7 AM para llevarme), haciendo experimentos en el sótano de casa
(DIY académico), y andaba siempre con
dos cuadernos (uno con apuntes del sistema solar que resumía varios
libros de la biblioteca pública y otro con los movimientos de los vecinos –no
me juzguen, en esa época estaba de moda Harriet The Spy). También redactaba todas
las semanas un “periódico” familiar (The Gazette) para poder incluirlo en mi CV
el día que fuese periodista y le daba clases a mis hermanos, usando mi pizarrón
(regalo de cumpleaños), para prepararme para el final de mi vida, en que sería una
famosa profesora de Harvard.
Pasaron
los años y me di cuenta que médica no podía ser porque no soporto la sangre; ser
argentina y astronauta (o astrónoma) estaba fuera de cuestión; no tenía
suficiente imaginación como para ser escritora… entre mil peros bajé las
expectativas y me decidí por la ingeniería (¿?).
Estudiar
ingeniería no resistió el menor análisis: si bien tenía un don para los números,
las letras eran mi pasión y los libros, mis amigos. Justiciera (en otras
palabras, discutidora insoportable) y argumentadora (por no decir chamullera): la
abogacía me venía como anillo al dedo.
Además, me ofrecía la “posibilidad” de escribir, enseñar, pensar, pero, sobre
todo, de impartir y hacer justicia en el mundo, algo que parecía tan necesario.
Aunque mi abuela suspiró y dijo “¿Derecho? Pensé que ibas a ser mi nieta
científica”, yo seguí adelante con mi proyecto. ¿Acaso no fueron casi todos los
presidentes argentinos abogados? ¿Y cuántos de nuestros periodistas también lo son?
Y
acá estoy hoy, “impartiendo justicia” en un estudio grande donde nunca me imaginé
trabajando. Resigné mi sed de justicia por un poco de supuesto glamour, y a
pesar de haberle vendido el alma al diablo, sigo viendo cómo hago para llegar
dignamente a fin de mes, lograr que me aumenten el sueldo, me den un mejor bono
y siempre estoy pensando en… mis próximas vacaciones o en conseguirme algo
mejor, ¿pero qué?
Es
que la abogacía es como un mal novio; te miente, pero le crees; te dice que va
a cambiar y volvés, todas las mañanas, a darle una oportunidad. Porque
realmente pensás que, a la larga, es la profesión indicada para vos. Que si
bien la criticás y llegás incluso a
odiarla, la amás sin condiciones y sabés que tu vida no sería la misma sin verla
a través del prisma de las posibles liabilities, disclaimers, waivers.
ay ay ay. Me mató: "Resigné mi sed de justicia por un poco de supuesto glamour"... tan triste, tan real!!! jeje
ResponderEliminarYa soy tu fan!
G
La abogacía es una suerte de opio. De alguna manera siempre volvemos a ella y todos los que la elegimos como carrera teníamos y por ahi aun tenemos un argumento válido para hacerlo. Me encanta que este post sea de esas abogadas con glamour. De esas pocas profesionales que aportan estilo a tanto tailleurs!!!! Welcome!! Me encanta que haya abogadas que piensen asi. XOXO.
ResponderEliminarC.
Ya estoy siguiendo este blog, entre los blogs que sigo como www.josefabohemia.blogspot.com.ar
ResponderEliminarGracias G y C! Si no fuese por colegas como ustedes, a la profesión le faltarían muchas risas ;) xoxo!
ResponderEliminarbueno, la verdad que elblog me encantó...lástima q no se actualice....me matan las palabras extranjeras que usan.....donde ejerzo no se conocen....me mató la ultima frase....tan real.......tan real...que es una relación visceral de amor/odio....fdo.MU
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